TRÁNSITOS VITALES
Terapia para cambios y crisis vitales
Hay cambios que se eligen y aun así desordenan por dentro. Emigrar, separarse, ser madre o padre, cambiar de profesión, envejecer. Lo externo se resuelve con logística; lo interno pide otro tipo de tiempo.

Qué ocurre
Qué es un tránsito vital
Un tránsito vital es un momento en el que la identidad tiene que reorganizarse. No cambia sólo la rutina, sino quién es uno en relación con los demás, y eso lleva más tiempo del que la vida cotidiana suele conceder.
Ocurre en cambios de país, de ciudad o de lengua; al empezar o dejar un trabajo; al convertirse en madre o padre; cuando los hijos se van; en una separación; ante un diagnóstico; al jubilarse; al cumplir una edad que se había cargado de significado.
Muchos de estos cambios son buenos y elegidos. Esa es justamente la parte que confunde, porque nadie espera sentirse desorientado dentro de algo que quería.
Por qué se consulta
Qué suele traer a alguien a consulta
La sensación de estar funcionando bien por fuera y perdido por dentro. La irritabilidad que aparece sin motivo aparente. La nostalgia de una vida anterior que, sin embargo, no se querría recuperar del todo.
En quienes han emigrado, es habitual el desajuste que llega meses después de la mudanza, cuando lo práctico ya está resuelto y aparece lo demás, el idioma que cansa, los vínculos que hay que construir desde cero, el duelo silencioso por lo que se dejó. Si esa despedida pide un espacio propio, hay más sobre la terapia de duelo online.
En la maternidad y la paternidad, la distancia entre lo que se esperaba sentir y lo que realmente se siente. En cambios de carrera, la pregunta por lo que uno quiere realmente, cuando durante años sólo hubo tiempo para cumplir.
Cómo se vive
Lo que suele sentirse
Desorientación, y muchas veces culpa por sentirla. También soledad, porque en los tránsitos el entorno tiende a celebrar el cambio, y eso deja poco espacio para decir que hay algo que duele o que se ha perdido. Cuando esa tensión se vuelve constante, independiente del cambio que la trajo, puede ayudar empezar por la terapia para la ansiedad online.
Es frecuente la sensación de estar entre dos lugares, el que ya no es y el que todavía no, sin pertenecer del todo a ninguno.
En terapia
Qué puede trabajarse
En consulta se puede pensar lo que el cambio ha movido, qué se ganó, qué se perdió, qué expectativas propias o heredadas están en juego. Casi todo tránsito lleva un duelo dentro, y poder reconocerlo suele destrabar el proceso.
También se trabaja la decisión cuando aún no está tomada. No para que alguien te diga qué hacer, sino para escuchar con más claridad qué está pesando de verdad en cada opción.
Y se trabaja la continuidad, qué permanece de uno cuando cambia el contexto. Esa es, en el fondo, la pregunta que sostiene la mayoría de estos procesos.
Mi enfoque
Cómo acompaño estos momentos
Nací en Caracas, viví en Ciudad de México y hace años que vivo en Madrid. Sé lo que es empezar de nuevo y lo que tarda en asentarse una vida en otro sitio. Esa experiencia no sustituye a la escucha, pero la orienta.
Trabajo por videollamada, una vez por semana, en español o en inglés. Acompaño a personas que viven fuera de su país y a quienes atraviesan cambios sin haberse movido de sitio.
Qué esperar
Lo que puedes esperar
- Un lugar donde el cambio puede ser dicho sin tener que celebrarlo.
- Espacio para el duelo que acompaña a casi todo tránsito.
- Continuidad aunque cambies de ciudad o de huso horario.
- Sesiones en español o en inglés.
- Confidencialidad y secreto profesional.
Cuándo pedir ayuda
Cuándo puede ayudar consultar
Cuando el malestar dura más de lo que parecía razonable. Cuando una decisión lleva meses dando vueltas sin avanzar. Cuando lo que ha cambiado por fuera todavía no ha encontrado su lugar por dentro.
También al principio de un cambio previsible, una mudanza, un embarazo, una jubilación cercana, para no atravesarlo en soledad.
Preguntas frecuentes
Preguntas sobre los cambios vitales
Algunas dudas frecuentes de quienes consultan atravesando un cambio de etapa.
Sí. Que un cambio sea deseado no impide que remueva. De hecho, es cuando más cuesta hablarlo, porque el entorno espera entusiasmo y no ambivalencia.
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