MOMENTOS DE DUELO O PÉRDIDA
Terapia de duelo online
El duelo no es un problema que resolver. Es un trabajo interno que lleva tiempo y que, en algunos momentos, necesita a alguien que lo escuche sin apurarlo ni consolarlo de más.

Qué ocurre
Qué es el duelo y cómo se manifiesta
El duelo es el proceso por el que alguien va haciendo lugar a una ausencia. No sigue etapas ordenadas ni avanza en línea recta; hay días buenos seguidos de días que parecen retrocesos, y eso forma parte del camino, no de un fallo.
Se manifiesta de maneras muy distintas, con llanto que llega sin aviso, embotamiento, irritabilidad, dificultad para concentrarse, insomnio o exceso de sueño, culpa por lo que se hizo o no se hizo, y a veces una calma que después inquieta.
Hay duelos que la gente reconoce con facilidad y otros que casi nadie nombra, una ruptura, un aborto, una amistad que terminó, un diagnóstico, la casa que se dejó atrás, la vida que se imaginaba y no fue. Son pérdidas reales y merecen el mismo lugar.
Por qué se consulta
Qué suele llevar a alguien a pedir acompañamiento
Muchas personas consultan cuando pasan los primeros meses y el entorno, con buena intención, empieza a esperar que estén mejor. Ese desfase entre lo que se espera y lo que se siente deja muy solo.
Otras llegan porque el duelo se ha quedado detenido. No pueden hablar de la persona que murió, evitan lugares y fechas, o al revés, no pueden pensar en otra cosa. También llegan quienes tuvieron que sostener a los demás, organizar, decidir, cuidar, y todavía no han encontrado un lugar donde ser ellos quienes se derrumban.
Y hay duelos que se reabren con un aniversario, una mudanza, el nacimiento de un hijo, o cualquier otra pérdida que trae de vuelta la anterior.
Cómo se vive
Lo que suele sentirse
Cansancio profundo, y a la vez la exigencia de seguir funcionando. Culpa por lo dicho, por lo callado, por sentir alivio, por reírse. Enfado, a veces con quien ya no está. Miedo a olvidar, y miedo a no olvidar nunca.
También es común la sensación de estar viviendo en un idioma distinto al de los demás, de que las conversaciones cotidianas suenan lejanas. Eso pasa, y no significa que algo esté yendo mal.
En terapia
Qué puede trabajarse
Sobre todo, poder hablar sin cuidar al que escucha. En consulta no hay que proteger a nadie del dolor propio, ni terminar la frase de manera aceptable.
Trabajamos con el vínculo, no sólo con la ausencia, con qué lugar ocupaba esa persona o esa etapa, qué quedó pendiente, qué se dijo y qué no. Aparecen ahí ambivalencias que cuesta admitir en voz alta y que, dichas, alivian más de lo que se teme.
Con el tiempo, el trabajo del duelo no consiste en dejar atrás, sino en que la ausencia encuentre un lugar donde pueda ser recordada sin que la vida quede detenida.
Mi enfoque
Cómo acompaño un duelo
Con calma y sin plazos. No propongo etapas que cumplir ni ejercicios de despedida. Escucho, sostengo el ritmo de cada persona y ayudo a poner palabras cuando aparecen.
Nos vemos una vez por semana, por videollamada. Trabajo en español y en inglés, algo que suele importar cuando la pérdida ocurrió lejos, en otro país o en otra lengua.
Qué esperar
Lo que puedes esperar
- Un espacio donde no hay que estar mejor de lo que se está.
- Silencios respetados, sin obligación de decirlo todo cada sesión.
- Confidencialidad y secreto profesional.
- Acompañamiento en fechas señaladas y aniversarios.
- Sesiones en español o en inglés, desde cualquier país.
Cuándo pedir ayuda
Cuándo puede ayudar consultar
Cuando sientes que no hay dónde hablar de ello, o que ya has agotado la paciencia de quienes te rodean. Cuando el dolor se ha vuelto silencio. Cuando la vida cotidiana, el trabajo, el sueño, los vínculos, lleva mucho tiempo detenida.
También al principio, si tú lo necesitas. No hay que esperar a que el duelo se complique para tener un lugar donde ser escuchado.
Preguntas frecuentes
Preguntas sobre el acompañamiento en duelo
Algunas de las dudas que aparecen antes de empezar un proceso de duelo.
No hay una duración correcta. Depende del vínculo, de las circunstancias de la pérdida y de la historia de cada persona. Desconfía de cualquier cifra; lo que sí puede observarse es si el proceso se mueve o si se ha quedado detenido.
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